LA HISTORIA DE CAFÉ BUSTELO®

Todo empezó cuando Gregorio Bustelo, un joven de Galicia, España, llegó a Cuba y se enamoró con el café de la isla. Con ganas de aprender, consiguió un trabajo en un tostador de café, y después de unos meses conoció a la chica de sus sueños — una joven cubana que compartía su pasión por el café.

Poco después de casarse, decidieron viajar a Puerto Rico, donde Gregorio siguió trabajando en la industria del café. Fue en ese entonces en que el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley Jones-Shafroth, la cual concedió ciudadanía Americana a la gente de Puerto Rico. Y así, como muchos otros, la familia Bustelo salió de Puerto Rico a buscar una nueva vida en Nueva York.

East Harlem, también conocido como El Barrio Latino, se convirtió en el nuevo hogar de la pareja. Cuando no encontraron empleo, juntaron sus ahorros y compraron un tostador de café, y consiguieron negocio por ponerle atención a los horarios de otros locales. Como vivían cerca de un teatro, tostaban su café a la hora que terminaban las películas, para que el aroma maravilloso atrajera a los que salían del teatro. Empezaron entonces a vender café desde su casa por la noche, y durante el día, Gregorio se lo vendía a los restaurantes del vecindario. En 1931, una tienda en la 5a Avenida — entre las calles 113 y 114 — exhibió orgullosamente el letrero “Bustelo Coffee Roasters.” El negocio prosperó, y la popularidad de la marca ya no fue limitada a El Barrio.

Open Me! Close Me